Ida Gramcko: “…voz de su vigor: yo te amo”

La voz conserva la vida. Escuchar ahora mismo por medio de un aparato lo que dijo alguien en una línea del tiempo, distante a mi propia existencia, es eternidad. Eso pienso cuando escucho a Ida Gramcko, quien murió hace 22 años, e imagino que conversamos y me dice: “el lenguaje originario del hombre es el canto”.

Entonces, escucho de nuevo a Ida quien manifiesta en este fragmento ─que ahora ustedes escuchan conmigo─ que “el hombre empezó por cantar a sus ídolos”. Justo allí, de nuevo imaginando que dialogo con ella le respondo, que sí, que es cierto, pero, que también Friedich Herzfeld explicaba que el hombre primitivo cantaba no sólo para adorar a los dioses sino también por el amor humano.
Ella sabe que fue el amor, lo revela en estos versos de un soneto que llegan a mi cabeza:

“Un vacío de bosques me consterna.
Abro el labio: es el canto. Y un capullo
abre parejo a mi canción interna”

Una canción interna que oía cuando era niña en Puerto Cabello. El sonido de las olas que la hacía dictar impulsivamente versos a su madre. El sonido también es materia prima de la poesía, decía Valentina Marulanda.
Terminan los segundos del audio, sin embargo, aún puedo escuchar las olas en ese caracol que nos dejó Ida y me enuncia: “…voz de su vigor: yo te amo”.

Diosce Martínez

Publicado originalmente en Letramuertaed.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s