Montreal

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Pont Jacques-Cartier,vue du tablier / Archives du port de Montréal

No soy el mismo de El Caín

en este punto del tiempo

mis manos tocan ramas secas

de árboles blancos

que susurran otra lengua.


Soy de esos cuyo cuerpo

no mece la brisa marina 

de la madre.

He tenido que huir sin que mis ojos

se despidieran de ella.


Salí  en la madruga

con mi maldición a cuestas

era la soledad o la muerte.


Soy un corazón en ruinas

que despierta acelerado

cada noche

por temor a que las aguas 

del Puerto ahoguen mi voz.


Pesadilla de tierra natal

creo estar en mi celda número 41.


La palabras de mi historia

se vuelven sombra

huyo, soy un condenado.


Diosce Martínez

Al filo, el periodismo poético de Miyó Vestrini

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Miyó Vestrini. Foto Vasco Szinetar / Letramuertaed.com

Miyó Vestrini jamás dividió su oficio periodístico del poético, la escritura era su pasión y su territorio más seguro. Con la grabadora en la mano, la genialidad encendida y el verbo preciso iniciaba la conversación y rápidamente confrontaba al entrevistado para leerlo desde adentro y sacar su honestidad. Sigue leyendo

Néstor Mendoza, pasajero de voz y gestos

Néstor Mendoza es un observador que transita en busca de rostros, gestos y actos. Aparta la carne y escudriña en el cansancio, la bondad y la tristeza. Sus versos se alimentan de lo cotidiano e íntimo.
Mendoza (Maracay, 1985), quien fue el ganador del IV Premio Nacional Universitario de Literatura Alfredo Armas Alfonzo, mención poesía, con su obra Andamios publicada en el 2012 por la editorial Equinoccio, presenta su segunda obra, Pasajero, con el nuevo sello de Dcir ediciones (fundado por el maestro Carlos Cruz-Diez y la poeta Edda Armas).

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Faride Mereb: “Es una buena máquina es completamente de Miyó”

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Faride Mereb, diseñadora y editora venezolana. Foto Freisy González.

Faride Mereb en un primer contacto habla poco, pero cuando se expresa sobre aquello que le apasiona el diálogo se extiende con brío e impulso. Cuando tenía 19 años y estudiaba diseño gráfico se acercó a la obra de Miyó Vestrini  por medio de una amiga. 

La niña de los carteles de Desaparecida que marcaron cada poste y pared de Valencia, Venezuela, homenajeó por primera vez la obra poética de Miyó en el año 2012, mediante una exhibición de carteles titulada El espacio de la palabra, para así emprender un largo recorrido que hoy se resume en inédito.  Sigue leyendo